Acceso Intranet
News Post

Comprar o vender tu hogar una de las decisiones más importantes que pueden tomarse a lo largo de la vida. Es por eso que antes de decidirnos, es necesario informarnos de todos los trámites necesarios y de las opciones que tenemos. Tener una hipoteca, por ejemplo, no tiene porqué ser un impedimento para cambiarnos de hogar siempre y cuando sepamos qué hacer, ya que existen varias opciones para vender tu casa con una hipoteca.

La primera es la subrogación hipotecaria, que se basa en que la hipoteca que solicitaste cambie de titular y la absorba el nuevo inquilino. Esto permite incluso que el nuevo propietario de la vivienda pueda renegociar diversas condiciones de la hipoteca que no le sean favorables.

Sin embargo, esta opción no es fácil, ya que para conseguirla necesitamos la aprobación de la entidad bancaria, que será quien tenga la última palabra en todo el proceso.

Pero ¿Qué pasa si a nuestro comprador no le interesa las condiciones de la hipoteca a la que intenta subrogarse o el banco no accede a negociar nosotros? Hay otra vía, que se trataría de la cancelación de la hipoteca en el momento de la compra. Para ello, nosotros deberíamos abonar a nuestro banco lo que nos quede de hipoteca.

Si ninguna de estas opciones nos convence, existe otra, que consiste en retener del precio la cantidad que se deba de la hipoteca para así dárselo al banco y poder cancelarla.

De cualquiera de las maneras, siempre que se proceda a una cancelación de la hipoteca es necesario el otorgamiento de la escritura publica de carta de pago y cancelación por parte del Banco, además de la inscripción de la cancelación de esa hipoteca en el Registro de la Propiedad.