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Para muchas personas el hecho de que su vivienda posea una terraza es un requisito indispensable; disfrutar de su particular espacio exterior donde poder pasar tiempo con la familia, deleitarse con los atardeceres, o tomar una taza de chocolate caliente después de un largo día.

Sin embargo, ya sea por falta de tiempo, interés, o problemas acústicos, sobre todo en zonas urbanas, la terraza se puede convertir en un lugar inhóspito, desaprovechado y acumulador de polvo. Para evitar que esto suceda, el recurso más obvio que se nos viene a la cabeza es el cerramiento de la terraza, ya sea integrándola a la vivienda o acristalándola. Pero, cuidado, aunque parezca un proceso sencillo, hay que tener en cuenta tanto los aspectos técnicos como los legales.

No te preocupes, en este blog lo que pretendemos es que pongas todos los factores en una balanza y veas por ti mismo si merece la pena o no realizar esta reforma.

Aspectos positivos

Uno de los principales motivos por los que adentrarse en este proyecto es para ganar espacio y metros útiles en tu hogar, así se puede incluir la terraza para tener una mayor sala de estar, un dormitorio más amplio u obtener una zona de comedor junto a la cocina, eso sí a la hora de llevar a cabo el estudio ten en cuenta qué elementos se van a quedar en contacto con el exterior para poder incorporar tanto la carpintería como el vidrio que mejor se adecúe.

Una vez claro, ello nos lleva directamente al resto de ventajas que presenta esta idea. Al cerrar la terraza tu casa quedará climatizada durante todo el año, ya que el buen cerramiento actuará como barrera térmica, calentando la vivienda en invierno y pudiendo abrir los cristales para que el aire entre en verano, además con el cerramiento dejaremos fuera el ruido molesto del tráfico, la suciedad y el polvo que viene de las calles.

Otras virtudes a destacar al acristalar la terraza son las opciones de privacidad y de seguridad que proporcionan.

Aspectos negativos

Ahora bien, antes de empezar cualquier reforma hay que tener en cuenta varias precauciones, por ejemplo, es importante saber qué paredes se pueden tirar y velar por la seguridad estructural del edificio.

En cuanto a los aspectos legales asegúrate de que estás al día de ellos. Si la normativa local no permite este tipo de modificaciones el Ayuntamiento puede intervenir y obligar al propietario a devolver la terraza al estado original o hacer que se incluya en la escritura, revisándole de paso el IBI.

Por otra parte nos encontramos con la comunidad de vecinos. Si se da el caso de ser el primero en el bloque en realizar la reforma es necesario realizar un proyecto y someterlo a la aprobación de la comunidad, para luego llevarlo al área de Urbanismo del Ayuntamiento, si resulta que un vecino ya ha llevado a cabo una reforma puede consultar con la comunidad cuáles son los requerimientos estéticos, como pueden ser la carpintería exterior o las celosías del tendedero.

En definitiva, no dudes en tomarte tu tiempo en realizar una planificación previa y obtener una claridad sobre el uso principal del espacio y qué beneficios podemos conseguir de esta nueva función de la terraza. Te dejamos una serie de preguntas que pueden ser de gran utilidad para tomar una decisión final:

  • ¿Podemos mejorar la distribución de la vivienda sin tener que recurrir a los metros de terraza?
  • ¿La normativa local me permite llevar a cabo esta reforma?
  • ¿Tendré una mejor eficiencia energética?
  • ¿Qué uso actual estoy haciendo de ella y qué uso le podré dar tras la reforma?
  • ¿Qué opción aporta un valor añadido a la funcionalidad e interiorismo de mi vivienda?