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Para vender tu vivienda no basta solo con hacer unas cuantas fotografías y esperar a que el comprador perfecto haga una llamada. Hay que tener en cuenta que ahí fuera puede haber más gente interesada de la que piensas, y cada uno con sus gustos y preferencias particulares. Por lo tanto, lo suyo es que conviertas tu casa en un lugar neutro y la prepares para que el futuro propietario se imagine en ella desde un primer momento.

Es cierto que es un proceso que requiere tiempo y dedicación, pero desde Unicasa os aseguramos que, si se lleva a cabo, es una forma eficiente de vender la propiedad rápidamente. ¿Quieres saber en qué consiste? Sigue leyendo…

1.- Despersonalizar: este primer paso resulta muy importante, ya que a nadie le apetece instalarse en una vivienda muy marcada por los gustos, las memorias y las vidas de los antiguos propietarios. Para ello, elimina cualquier rastro de recuerdo que evoque tus vivencias.

2.- Despejar y ordenar: lo ideal es dejar al cliente el mayor margen imaginativo posible. Despeja los espacios de obstáculos, visuales o materiales, que puedan entorpecer la vista o la visita. Además, tu casa debe estar a prueba de algodón: realiza una limpieza a fondo y ordénala. Crea un espacio de armonía, que transmita relajación y que el comprador la vea como su lugar de descanso.

3.- Poner atrezo o invertir en “home staging”: en la línea de neutralizar la vivienda, es recomendable modernizarla al máximo. En este paso puedes optar por poner muebles de cartón para que se hagan una idea del espacio y distribución de la vivienda; o bien, simplemente se puede tirar de atrezo, es decir, colocar unas toallas nuevas en el baño, una planta en el salón… ¡lo que se te ocurra!

4.- Jugar con los olores y la iluminación: tienes que centrarte en despertar sensaciones agradables. Lo puedes conseguir con un ambientador, evitando los olores fuertes, ventilando la vivienda… Y recuerda también los pequeños detalles como por ejemplo el interior de los armarios, ya que se suelen abrir en las visitas y conviene darles igualmente un toque de frescor. Asimismo, la iluminación es un imprescindible tanto en las visitas como en las fotografías; juega con la luz natural, siempre será más atractivo un espacio bien iluminado que uno sombrío.

5.- Reparar los desperfectos: asegúrate de que la propiedad presenta un estado óptimo en todos los sentidos.

Terminado esto, seguro que tu casa se sentirá más deseada y las visitas quedarán sorprendidas. Y, obviamente, puedes hacerlo por tu cuenta o contar con un equipo de profesionales. ¡Empieza el cambio!