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¿Sabías que existen tres factores que ayudan a elegir el tipo de hipoteca?

Para hacer más sencilla la elección, debemos fijarnos en tres factores: ¿Ante qué perfil de persona nos encontramos? ¿Qué situación económica se está dando actualmente? ¿Cuál es el objetivo de la compra? A continuación, vamos a ayudar a responder estas preguntas.

 

Características del solicitante: perfil conservador vs amante del riesgo

En primer lugar, nos encontramos con la cuota fija, la cual no variará en ningún momento. Esta está destinada a personas tradicionales, que prefieran estabilidad, o que simplemente no dispongan de crédito suficiente. En el caso opuesto, existe una cuota variable, la cual dependerá de las fluctuaciones del mercado, en este caso, según el Euribor. Este tipo de cuotas variables son elegidas por personas las cuales tienen margen suficiente de solvencia, así como disponen de flexibilidad ante los cambios.

 

Entorno económico: aumento del Euribor y aviso de subida de tipos

El solicitante siempre debe tener presente en sus decisiones el largo plazo, y no basarse solo en el futuro próximo.

A lo largo del pasado año 2021, el Euribor se ha mantenido bajo control. Este año 2022, se ha visto acentuado, aunque según expertos, esta tendencia alcista se mantendrá moderada, al menos, durante los próximos dos años.

Por tanto, en estos momentos, resulta ventajosa la elección de la cuota fija para el contrato de una hipoteca, ya que, además de lo anterior, las entidades bancarias ofrecen condiciones competitivas.

 

Motivo de la compra: ¿uso frecuente, segunda residencia o inversión?

Cuando la vivienda va a ser para un futuro uso frecuente, el plazo de la amortización suele ser más amplio. Mientras que, por el contrario, si esta hipoteca va a ser para una segunda residencia, o para realizar una inversión, los periodos de liquidación suelen ser entre 10 y 20 años, ya que se busca una amortización temprana de la hipoteca.

 

Curiosidad: ¿Puedo cambiar una hipoteca de tipo fijo a variable?

La respuesta es sí. Algunos especialistas sugieren la opción de cambiar su cuota fija a variable cuando le sea conveniente según las fluctuaciones del Euribor. Siempre hay que tener en cuenta las nuevas condiciones del cambio, ya que a veces pueden no resultar beneficiosas. Esto es adecuado para quien esté en el primer tramo de su hipoteca, debido a que es el momento donde se pagan más intereses.