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Pautas para decorar tu terraza o jardín

En ocasiones no planificamos lo suficiente la decoración en las zonas exteriores de nuestra vivienda, lo que conlleva cometer errores que conviene evitar. Dependiendo del uso que queramos darle, deberemos tomar unas decisiones u otras en cuanto a la elección y distribución de los elementos que coloquemos. De esta forma, obtendremos un espacio donde nosotros y nuestros invitados estemos a gusto.

 

¿Para qué voy a usarlo?

Toma tiempo para pensar cuál será el uso mayoritario que pretendes darle. A veces tendemos a idealizar las posibilidades de nuestro espacio, pero luego no se corresponde con la realidad. Esto puede deberse a dos motivos: uno, la imposibilidad de realizar las actividades que teníamos pensadas por cuestiones ajenas a nosotros (por ejemplo, porque causen molestias en la comunidad de vecinos); dos, que la frecuencia a la hora de organizar estas actividades no sea ni mucho menos la esperada. No es lo mismo hacer una barbacoa al año que una a la semana.

 

Cuidar la visibilidad

Probablemente no tengamos este problema en un piso, pero si tenemos una casa con jardín planificar una iluminación correcta del espacio es más complejo de lo que parece. Es posible que en determinadas zonas no encontremos ningún punto eléctrico, por lo que poner lámparas o faroles no resulte factible. Colocar en otra zona una bombilla más potente tampoco es una solución adecuada, ya que una luz fuerte estropea la ambientación. Para estos casos, los focos que funcionan con energía solar almacenada son una opción a tener en cuenta.

 

Utilizar los muebles adecuados

Puede resultar tentador, dado su menor uso respecto al mobiliario de interior, optar por opciones baratas. Sin embargo, debemos pensar que, a menos que tengamos dónde almacenarlos, se encontrarán expuestos a la intemperie. Y no es solo la lluvia la que los estropea: el sol, así como las subidas y bajadas considerables en la temperatura, provocarán contracción y dilatación de los materiales dando como resultado un deterioro paulatino de los mismos.

Por otra parte, piensa de nuevo cuáles se adaptan mejor al uso que pretendes darles. No es igual un espacio para tomar una copa, para organizar una fiesta o, al contrario, para relajarse. Escoge priorizando la funcionalidad.

 

Cuida la armonía

Debe haber una correspondencia lógica entre los espacios y los elementos que colocaremos en nuestra terraza o jardín. Lo primordial es que resulte una estancia cómoda, y sobre todo el exceso constituye el peor de los problemas. Si lo llenamos todo de obstáculos, será complicado desplazarse. Calcula bien las dimensiones y define áreas para el paso y para el uso.

 

Una correcta vegetación

Está claro que las plantas siempre aportan belleza a las estancias donde las colocamos y, al mismo tiempo, incluso actúan positivamente en las temperaturas del entorno. Deben escogerse, por tanto, aquellas que se adapten al entorno y a la dedicación que podamos brindarles. Si no vamos a ser capaces de invertir en sus cuidados, lo mejor es optar por aquellas que menos necesiten. Y al igual que en el apartado anterior, siempre debemos prever el espacio que llegarán a ocupar. Retirar un árbol que ha enraizado bien es una tarea complicada.


 

Cuidado con el calor

Es importante tener en cuenta la orientación de la vivienda, las horas a las que habrá sol o sombra en nuestra terraza, para instalar sistemas que consigan amortiguar el calor y las radiaciones. Opta por pérgolas, cañizo, yedra, cenadores, sombrillas, toldos… lo que mejor se adapte a tus necesidades y a tu bolsillo.

 

Cuida los detalles

Piensa que los cojines, los farolillos y los pequeños adornos, en general, marcarán la diferencia. Si somos de recibir visitas, queremos que se lleven una buena impresión. No obstante, valora siempre, como decíamos anteriormente, la funcionalidad. De nada sirve un elemento bonito que se estropee con poco uso.